Día 19/10-3 San Pablo de
la Cruz, (presbítero blanco)
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Cuando estuve entre ustedes, nunca me precié de otra cosa que de conocer a
Jesucristo crucificado.
Non iudicávi me scire áliquid inter
se, nisi Iesum Christum, et hun crucifíxum.
Oremos:
Señor y Dios nuestro, que la intercesión y el ejemplo de san Pablo de la Cruz,
que tuvo un amor tan intenso por Cristo crucificado, nos alcancen la gracia de
abrazar con valor nuestra cruz de cada día.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Quiso Dios salvar a los creyentes mediante la predicación de la locura del Evangelio
Lectura de la primera carta del apóstol
san Pablo a los Corintios
1, 17-25
Hermanos: No me envió Cristo a bautizar,
sino a predicar el Evangelio, y eso, no con sabiduría de palabras, para no
hacer ineficaz la cruz de Cristo. En efecto, la predicación de la cruz es una
locura para los que van por el camino de la perdición; en cambio, para los que
van por el camino de la salvación, para nosotros, es fuerza de Dios. Por eso
dice la Escritura: "Anularé la sabiduría de los sabios e inutilizaré la
inteligencia de los inteligentes".
¿Acaso hay entre ustedes algún sabio, algún erudito, algún filósofo? ¿Acaso no
ha demostrado Dios que tiene por locura la sabiduría de este mundo? En efecto,
puesto que mediante su propia sabiduría, el mundo no reconoció a Dios en las
obras de su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la
predicación de la locura del Evangelio.
Por su parte, los judíos exigen señales milagrosas y los paganos piden
sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es escándalo para
los judíos y locura para los paganos; en cambio, para los llamados, sean judíos
o paganos, Cristo es la fuerza y la sabiduría de Dios. Porque la locura de Dios
es más sabia que la sabiduría de los hombres y la debilidad de Dios es más
fuerte que la fuerza de los hombres.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Del salmo 116
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Que alaben al Señor todos los pueblos,
que todas las naciones lo festejen.
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Porque grande es su amor hacia nosotros
y su fidelidad dura por siempre.
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosos los que tiene hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Aleluya.
El que pierda su vida por mí, la encontrará
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
16, 24-27
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
"El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y
me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su
vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si
pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en
compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus
obras".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Acepta, Señor, los dones
que te presentamos en la festividad de san Pablo de la Cruz y haz que pongamos
en práctica el amor abnegado que celebramos en esta Eucaristía.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Los santos pastores siguen presentes en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber
y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad de san Pablo de
la Cruz, para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra y
protegernos con su intercesión.
Por eso,
con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin
cesar:
[Misa]
Nosotros predicamos a Jesucristo crucificado; él es poder y sabiduría de Dios.
Nos praedicámus Christum crucifíxum, Christum, Dei virtútem et Dei sapiéntiam.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Señor, tú que ayudaste a san Pablo de la Cruz ha vivir el misterio de la pasión
de tu Hijo, concédenos que este sacrificio que hemos celebrado, nos impulse a
seguir con fidelidad a Cristo y a trabajar en la Iglesia por la salvación de
todos los hombres.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.